20 junio 2009

Mi cerrito en la ciudad

1 comentario:

Fabiola dijo...

El cerrito se está conviertiendo en una montaña "ochomil", pues mientras cada vez es más audaz, atrevido e inquieto representa más esfuerzo y responsabilidad para los papás para cuidarlo y educarlo. Al final, también se siente el goce de subir una montaña de esa altura. ¡Los paisajes son inigualables!